
Ser inteligente significa saber elegir bien. Elegir según unas necesidades pero también de acuerdo con unas ideas. La madera de la robinia aporta belleza y resistencia a su hogar pero también la tranquilidad de un proceso sostenible de la madera, sin necesidad de agredir al medio ambiente.
La robinia seudoacacia es un árbol originario de Norteamérica, introducida en Europa en 1601 por el botánico Jean Robin, al cual debe su nombre. Desde entonces se ha cultivado ampliamente por toda Europa, donde se ha adaptado fácilmente, creando grandes bosques. Además, su rápido crecimiento (alcanza los 25m de altura en apenas 20 años) junto a su gran capacidad de autoregeneración, la convierten en una especie idónea para la reforestación de zonas devastadas.
La durabilidad de una madera se mide por la resistencia de ésta al ataque de ciertos agentes bióticos cuando es expuesta a la intemperie, en contacto con la tierra o con el agua. La robinia destaca por su extraordinaria resistencia natural a todas estas situaciones sin un tratamiento químico adicional. Según la normativa europea EN-350 I y EN-350 II la robinia está clasificada dentro del grupo I/II como madera muy durable/durable. Esta durabilidad se deber al alto contenido en robinetina (un tipo de tanino) de la robinia. Este componente es un protector natural que la protege contra hongos y xilófagos. En contacto con el suelo, la robinia puede durar más de 40 años, en exterior sin estar en contacto con el suelo puede durar entre 80 y 100 años, y en condiciones secas o sumergida en agua, puede conservarse más de 500 años. De ahí, que popularmente sea conocida como “la madera que dura tres años más que un muro de piedra”.
La robinia es una madera de color marrón dorado y de veta destacada. Por sus buenas características mecánicas y la belleza y dibujo de sus vetas se usa tanto en decoración de interior como en exterior.
Desde hace tiempo la sociedad está buscando una alternativa a las maderas duras tropicales. La robinia es un sustituto idóneo a estas maderas, por sus características naturales y por su excelente comportamiento en contacto con el agua, la tierra y las condiciones climatológicas adversas en general. Además, la robinia posee gran capacidad de fijación de nitrógeno, contribuyendo a la reducción de CO2 en la atmósfera y al cambio climático.
La belleza de la madera, su gran resistencia a la abrasión y su fácil mecanizado hacen que la robinia entre con fuerza en diseños de arquitectura para el interior y especialmente para el exterior. Una madera completa a la que cada día se le encuentra nuevas aplicaciones entre las que destacan:

Nombre botánico:
Robinia seudo-acacia
Procedencia:
Europa